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lunes 23, junio de 2003

Cómo sobrevivir a primer grado y no morir en el intento

Los chicos de primer grado del sur porteo tienen el ndice de repitencia ms alto de toda la Capital. Necesidades bsicas insatisfechas, familias numerosas, padres semianalfabetos y programas educativos que intentan lidiar con todos estos problemas.

Eric tiene una dificultad. No logra copiar solo la fecha que su maestra escribe al comenzar el da en el pizarrn. De cara regordeta y ojos brillosos, Eric es uno de los tantos chicos de primer grado cuyo proceso de aprendizaje en lecto escritura necesita una atencin personalizada. Su escuela la nmero 24 de Pompeya- es una de las 56 que la secretara de Educacin del Gobierno de la Ciudad incluy en el programa Maestro + Maestro = xito Escolar.

Dicho programa intenta responder a dos demandas recurrentes de los primeros grados de las zonas ms pobres de la Capital: disminuir la alta repitencia de alumnos y las enormes dificultades que presenta la enseanza de la lectura y la escritura. De este modo, al docente habitual de primer grado se le suma otro, encargado de ayudar a quienes tienen ms inconvenientes. Se trabaja personalizadamente, buscando estrategias especiales para cada caso.

Es una labor invisible a los ojos de los chicos, ya que no se los retira del aula ni se les da actividades diferentes a las de los dems compaeros. Se trata de apuntalarlos y hacerles un seguimiento ms individual. En la prctica, ese docente extra realiza actividades como la de escribirle a Eric la fecha que no logra copiar del pizarrn en un papelito, para que l consiga hacer lo que comprendi como: Hacer lo que dice ah.

Maestro + Maestro es uno de los programas que no funciona en todas las escuelas porteas sino slo en aquellas que estn dentro de lo que se denomina Zonas de Accin Prioritaria (ZAP), ubicadas en barrios como La Boca, Villa Lugano, Villa Soldati, Barracas, Mataderos y otros que presentan importantes desigualdades sociales, econmicas y culturales respecto de otras zonas.

Abismos
Carlos Lpez, maestro ZAP de la escuela de Eric, vive a diario esas desigualdades. Yo adems trabajo en una escuela municipal de Caballito y la diferencia es abismal, dice. Ac los chicos recin ahora estn escribiendo bien su nombre y reconociendo los nmeros del 1 al 10. En Caballito la mayora entra a primer grado conociendo los nmeros y ya sabe leer. La historia es totalmente distinta.

El por qu de estas diferencias tiene una respuesta tan concisa como trgica: el contexto social de los alumnos. Lpez considera que la motivacin que le pueden dar los padres es fundamental y que se logra a travs de pequeos actos, como leerles un libro de cuentos o ayudarlos a hacer su tarea. Pero esto no es posible en todos los hogares porque, como explica la vicedirectora y coordinadora del primer ciclo de la escuela 24, Mara Teresa Greeszczuk, lo que pasa con los chiquitos de la mayora de las escuelas de las zonas ZAP es que la nica ayuda que reciben es de parte de la escuela porque los paps son semianalfabetos o tienen otro tipo de problemas, como no tener un empleo estable, mantener familias numerosas o pasar la mayora del da fuera del hogar. Esos padres no pueden pagar una maestra particular que apoye a los nenes, o sea que toda la ayuda la reciben de la institucin, dice Greeszczuk.

Estos problemas, que exceden lo educativo, hacen que los chicos lleguen al aula sin lpices ni cuadernos, que al final del da alguien deje la escuela sin un til porque un compaero se lo rob o que un alumno diga: el otro da vi cuando un chorro se meti en una camioneta.
Gladis Kochen, coordinadora ZAP, afirma que la gran brecha social entre las distintas zonas se refleja claramente en indicadores educativos, sobre todo en la zona sur de la ciudad, donde la mayora de la poblacin de chicos tiene las necesidades bsicas insatisfechas. Sostiene: Cuando empezamos con el programa, en septiembre de 1998, la media de repitencia en primer grado de Capital era aproximadamente de 7,3 por ciento, y en la zona sur del 12 por ciento. El ao pasado hicimos un relevo en todas las escuelas de la ciudad y vimos que la repitencia se redujo un 5%, lo que constituye una avance en un panorama social que no deja de ser poco alentador.

El director de la escuela Repblica de Chile de La Boca, Hctor Lpez, coincide en que Maestro + Maestro ayud a disminuir la repitencia en su escuela, ndice que ahora ronda el 8 por ciento, pero subraya que en todo su distrito escolar  falla el apoyo tcnico. Faltan especialistas en psicologa y psicopedagoga ya que se trata de chicos que necesitan un apoyo psicolgico fuerte que la escuela no tiene, y cuando se los deriva al hospital no hay turnos o los padres no los llevan.

En este contexto, repetir primer grado no es una experiencia traumtica sino algo casi normal, sobre todo si se considera que la cantidad de repitentes aumenta debido al gran nmero de chicos que ingresa a primero sin haber pasado por preescolar. Hace unos aos exista un concepto generalizado segn el cual en el jardn de infantes no se enseaban contenidos; si bien hoy se sabe que esa idea es totalmente errnea, no son mayora los chicos que fueron al jardn. Quienes s lo hicieron corren con una gran ventaja: ingresar a primer grado sin la mano dura, es decir, con un buen manejo del lpiz gracias al desarrollo de la motricidad fina, y del espacio grfico en la hoja de trabajo, logros bsicos para empezar a leer y escribir.

Para asumir la responsabilidad que implica ser un docente del programa  Maestro + Maestro, todos los que estn en estos cargos fueron especialmente preparados. Recibieron una capacitacin especfica en dos reas: una ligada especialmente a la lecto escritura y otra centrada en la contextualizacin cultural, mediante la cual se los prepar para lidiar con problemas como violencia, fracaso escolar y otros especficos habituales en las zonas de accin prioritaria. Adems, se los seleccion de acuerdo a un puntaje (otorgado por la Junta de Clasificacin Docente) y debieron pasar un concurso que apuntaba a comprobar que tuvieran el perfil adecuado para trabajar en situaciones adversas.

Los docentes califican a su trabajo como desgastante porque implica luchar contra una realidad social, econmica y cultural que los excede. Pero tambin saben que estn poniendo su granito de arena: A pesar de todo hay chicos que se esfuerzan por salir adelante y es muy lindo ver sus avances. Son pequeas cosas que hacen pensar que vale la pena seguir....

Mariana Comolli

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