Más de 76 mil empleos perdidos y 2000 empresas cerradas en la Ciudad en los últimos dos años
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expone el fuerte impacto de las políticas económicas de Milei y Macri en el distrito más rico del país. Con una administración local que no logra contener la caída, la Ciudad atraviesa una contracción marcada en sectores clave y un deterioro sostenido de su entramado productivo.

El discurso de la “recuperación económica” impulsado desde la Casa Rosada y acompañado por la gestión porteña contrasta con los datos de la Seguridad Social. De acuerdo con el último relevamiento del Observatorio Económico del CEPA, entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, la Ciudad de Buenos Aires registró una caída significativa tanto en empleo como en cantidad de empresas.
En ese período de dos años, se contabilizaron 2.055 empleadores menos, lo que implica una reducción del 1,68% del total de unidades productivas. A su vez, la pérdida de 76.818 puestos de trabajo registrados —equivalente a una baja del 3,6% del empleo formal— refleja el impacto directo en los ingresos y condiciones de vida de los porteños.
El deterioro no fue homogéneo, pero golpeó con mayor intensidad a sectores estratégicos para la actividad urbana. El rubro de transporte y almacenamiento lidera la caída relativa, con un retroceso del 16% en la cantidad de empresas. Por su parte, los servicios inmobiliarios muestran una fuerte contracción, con 2.384 empleadores menos, en un contexto de retracción del mercado y pérdida del poder adquisitivo.
En términos de empleo, la sangría se concentra en pocos sectores que explican la mayor parte de las pérdidas. La administración pública, defensa y seguridad social encabeza la lista con 34.325 puestos menos, seguida por transporte y almacenamiento (14.482), la industria manufacturera (13.003) y la construcción (8.372). En conjunto, estos rubros explican el 83% de los despidos registrados en la Ciudad.
El análisis por tamaño de empresa muestra una crisis extendida. Por un lado, los empleadores más pequeños —particularmente aquellos con un solo trabajador— fueron los más afectados en términos absolutos, con 856 cierres. Por otro, las empresas medianas-grandes (de 1.501 a 2.500 empleados) registraron la mayor caída proporcional, con un desplome del 25,4%.
En cuanto al empleo, las compañías de gran tamaño (más de 5.000 trabajadores) lideraron la expulsión de personal, con una pérdida de 34.907 puestos, lo que evidencia que la crisis no distingue escalas y atraviesa todo el entramado productivo.
Mientras el Gobierno nacional destaca el ajuste fiscal como un logro y la administración porteña apuesta al posicionamiento urbano, los indicadores muestran una Ciudad que se achica. La destrucción de empleo y el cierre de empresas configuran un escenario de deterioro económico con impacto directo en la vida cotidiana.
Con la mayoría de los sectores en retroceso y apenas el área de enseñanza mostrando una variación positiva significativa (9.621 nuevos puestos), el panorama hacia 2026 aparece condicionado por la continuidad de políticas que priorizan el recorte por sobre la reactivación productiva.