Yrigoyen, la estación del abandono

La estación del Ferrocarril Roca cumplió dos años cerrada. Trenes Argentinos había abierto una licitación para restaurarla, pero en agosto pasado la anuló. Mientras tanto, vecinos denuncian desmantelamiento y peligro de derrumbe en los puentes.

Yrigoyen, la estación del abandono

El 11 de diciembre se cumplieron dos años del cierre de la Estación Yrigoyen del Ferrocarril Roca, muy utilizada por vecinos y vecinas de Barracas y por personas que trabajan en el barrio. Desde entonces, como una zona en estado de abandono, los accesos quedaron tapiados y predominan un rotundo silencio y un penetrante olor a pis y descomposición. 

El cierre se dio apenas comenzó la gestión de Javier Milei, bajo el argumento de que se harían obras. Pero los trabajos nunca comenzaron y el lugar se fue poco a poco desmantelando. 

Vecinos y comerciantes, que sufren el impacto del nulo movimiento en esas cuadras por las que antes circulaban pasajeros, iniciaron una movida en redes sociales formando un grupo de Whatsapp, denominado “Barracas Estación Yrigoyen”. Pero hasta ahora no hay siquiera un hoja de ruta que marque un horizonte para la reapertura.

Además de las complicaciones que les trae en el día a día no contar con la estación, los vecinos advierten por el estado del viaducto de calle Villarino.

Para colmo, las señales se mezclan entre la improvisación y la desidia. Después de la ausencia total de información sobre la duración del parate y los trabajos que se estaban realizando (Sur Capitalino señaló en enero de 2024 que la única referencia era un cartel no oficial que decía “Estación en Obra”), el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) de la empresa Trenes Argentinos lanzó en septiembre del año pasado un llamado a licitación para la restauración del edificio histórico y las plataformas. Lo hizo en el marco de la Emergencia Ferroviaria que había dispuesto el Gobierno por dos años, y que otorgaba asignaciones presupuestarias especiales para readecuaciones de estaciones.

Pero el proceso en Yrigoyen se detuvo en la evaluación de ofertas, que mostraba a una única firma, PMP Construcciones, como interesada en llevar a cabo los trabajos que durarían un año y medio. En agosto el llamado a licitación se anuló y todo volvió a foja cero.  

Peligro de derrumbe en puentes

Además de las complicaciones que les trae en el día a día no contar con la estación y tener que recurrir a líneas de colectivo que suplan viajes que antes demandaban escasos minutos hacia Constitución o Avellaneda, los vecinos advierten por el estado del viaducto de calle Villarino. “Está rajada la unión de la pared con el techo del puente, donde se apoyan las vías que vibran constantemente. Y caen cascotes muy grandes sobre la vereda, especialmente cuando llueve”, denunció una vecina, que vive a media cuadra del cruce y prefirió no dar a conocer su nombre. Ella personalmente presentó un pedido de Acceso a la Información Pública al Gobierno nacional, que respondió negando que haya “peligro de derrumbe” en la estación, sus arcadas o sus puentes, ni riesgos de descarrilamiento para los trenes que siguen circulando por las vías. Además, el Ejecutivo negó que se haya derrumbado el techo de la boletería y planteó que “los equipos eléctricos se mantienen a resguardo para evitar posibles daños”. Finalmente, a pesar de las quejas por presencia de roedores, definió a la higiene del lugar como “aceptable”. Sólo reconoció el reporte del delito de robos de cables.

En estos dos años, las y los vecinos juntaron más de 500 firmas para exigir explicaciones a Trenes Argentinos, mientras piden al Gobierno de la Ciudad que prohíba el paso del tránsito pesado para que no se siga deteriorando la estructura que, además, tiene Protección Histórica. Hasta ahora la gestión porteña se desentiende del tema. Tampoco, dicen, tuvieron eco en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad y de parte de la Junta Comunal 4 que, más allá de algunas visitas, sólo hicieron la puesta en valor del Pasaje Agustín Bardi, lindante a la estación.